domingo, 9 de noviembre de 2014

BOMBAY BICYCLE CLUB: CUANDO LA INNOVACIÓN ES LA CLAVE DEL ÉXITO

Desde su formación, el cuarteto londinense ha sabido reinventar su sonido en cada uno de sus cuatro álbumes, publicados a lo largo de sus nueve años de carrera. Las canciones del conjunto abarcan ritmos tan diversos como el indie rock, la electrónica, el folk, el dance y la world music, todos igual de populares entre la juventud británica.



Los cambios en el estilo musical de una banda no son un juego y mucho menos una pequeñez. Muchas veces, representan un enorme riesgo para el conjunto, que puede perder a su público más fiel si los cambios no surten un efecto positivo o anulan aquellos aspectos que los diferencian del resto. Por otro lado, les permiten incorporar a un mayor número de seguidores, al demostrar un espíritu creativo y una gran versatilidad en sus composiciones.

Integrantes de la banda.
De izquierda a derecha: Ed Nash, Suren de Saram, Jamie MacColl y Jack Steadman.

Este es el caso de Bombay Bicycle Club, banda británica de indie rock con nueve años de carrera y un largo bagaje de ritmos y melodías exploradas durante este período. Con cuatro discos publicados y un gran éxito entre el público juvenil de su país, este cuarteto ha realizado cambios tan radicales como sorprendentes en cada nuevo lanzamiento. Desde los guitarreos estridentes y ensordecedores de sus inicios, pasando por el folk y los sintetizadores, hasta desembocar en los ritmos tradicionales de la India y la world music.

Discografía de la banda.

Otro aspecto importante en la agrupación, originaria del barrio londinense de Crouch End, es el hecho de mantener su formación inicial hasta la actualidad. La banda está conformada por Jack Steadman (vocalista, guitarrista y pianista), Jamie MacColl (guitarrista), Ed Nash (bajista) y Suren de Saram (baterista). Por el nombre del conjunto, supuse que provenía de la ciudad india de Bombay, cuando en realidad se inspiró en una cadena de restaurantes de este país que operaba en el Reino Unido.

Un local de la cadena de restaurantes The Bombay Bicycle Club, que dio nombre al grupo.

Un inicio acelerado

Su fama inició luego de ganar una competición para participar en el reconocido V Festival, en el 2006. Un año después, lanzaron al mercado su primera producción, The Boy I Used to Be. Este EP de cuatro canciones refleja toda la energía y agresividad que caracterizaron a la banda en sus inicios y que tal vez muchos extrañamos en sus presentaciones actuales. Resaltan los riffs pesados y vertiginosos de las guitarras, acompañados por algunas desafinaciones que caracterizaban a la voz de Steadman en esta primera etapa.


Tras publicar otro EP ese mismo año, todos los integrantes terminaron su educación básica, lo que les permitió dedicar más tiempo a componer canciones y trabajar en su primer disco de larga duración. Es así que, en julio del 2009, llegaría I Had the Blues But I Shook Them Loose. Este álbum de 12 tracks mantiene el estilo musical del grupo y contiene muchos de sus hits iniciales como Evening/Morning, Lamplight, Dust On The Ground, What If, Always Like This y Magnet.


Entre guitarras y sintetizadores

Luego de firmar un contrato con Island Records, a finales del 2008, la banda pasó la mayor parte del año en giras y conciertos para promocionar su trabajo. Dos años más tarde, lanzaron al mercado Ivy & Gold, el primer sencillo del que sería su segundo álbum, Flaws. Este se publicó en julio del 2010 y cambió por completo la dirección musical del grupo, que giraba hacia la música folk. Con doce canciones en formato acústico, letras suaves y un Steadman más afinado en el canto, Flaws supuso, quizás, el vuelco más radical en la carrera de Bombay Bicycle Club.


A pesar de su éxito, la banda sabía que no era momento de dormirse en sus laureles y regresó al estudio ese mismo año para elaborar su tercera producción, A Different Kind of Fix. Este disco vio la luz en el 2011 y mostró a un grupo que había vuelto a enamorarse de las guitarras eléctricas, pero sin olvidar la experiencia acústica de Flaws, y con una mayor tendencia al uso de sintetizadores. Es aquí donde llegarían algunos de sus himnos más emblemáticos como Shuffle y Lights Out, Words Gone. Cabe destacar también la participación en coros de la joven intérprete británica Lucy Rose.


Reinvención actual

Posteriormente, el grupo viviría momentos importantes como su premiación en los NME Awards 2010 y su participación en el concierto de cierre de los Juegos Olímpicos de Verano de Londres, en el 2012. Y al año siguiente, revelarían Carry Me, el primer sencillo de su álbum más reciente, So Long, See You Tomorrow. Publicado en febrero de este año, nos muestra una nueva reinvención del sonido de la banda, como resultado de los viajes de Steadman a países como Japón, Turquía e India.


En So Long, See You Tomorrow, encontraremos diez canciones que reflejan una gran madurez del conjunto, en cuanto a influencias y arreglos musicales. Sentiremos chispazos de psicodelia y riffs de guitarra con mucha actitud en Overdone, primer track del disco. Los sampleos de la voz de Steadman se hacen un tanto exagerados en It’s Alright Now, un ejercicio de dance y electrónica. La música tradicional de la India tiene su propio espacio en Feel. La guitarra eléctrica pierde mucho protagonismo en la mayoría de temas, pero nunca desaparece por completo y permite realzar el sonido final del disco.


Epílogo

En la actualidad, Bombay Bicycle Club realiza una de las performances escénicas más versátiles que he podido observar, con un repertorio que incluye temas de cada etapa en su carrera. Como reto, aún les queda salir un poco más de la zona europea y apuntar hacia otros mercados como el latinoamericano, donde sus seguidores aumentan con el paso de los años. Tras su presentación en Brasil, es cuestión de tiempo y organización para que la banda llegue a pisar otros escenarios de la región. Mientras tanto, disfruten de su presentación en el Festival de Reading 2014.

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