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lunes, 17 de noviembre de 2014

LOS INESPERADOS SERES VOLADORES DE LA CIUDAD: EL MEJOR VIAJE DE NUESTRAS VIDAS

El dúo conformado por Fito Espinosa y Jorge Sabogal transformó el Teatro de la Universidad del Pacífico en un lienzo sobre el cual los artistas plasmaron sus pensamientos, sueños e ideas, a través de la música, el dibujo y otras expresiones artísticas. Una velada que nos permitió redescubrir la música como una forma de viajar a través de varios mundos y conocernos mejor a nosotros mismos.



La música es energía, es movimiento, es un viaje que nos permite conocer experiencias nuevas y emocionantes. Cuando esta energía se combina con otras artes, como la poesía y la pintura, la travesía se vuelve aún más placentera. Es así como podría definir lo vivido ayer en el espectáculo Los inesperados seres voladores de la ciudad, que tuvo como protagonistas al pintor Fito Espinosa y al compositor Jorge “El Chino” Sabogal.

Más que un concierto, una tertulia artística. Una sola protagonista: la música.

¿Cómo definirlo con exactitud? ¿Un concierto? ¿Una presentación de discos? ¿Una obra teatral? Tal vez fue mucho más. Creo que se trató de una oportunidad para reflexionar sobre muchos aspectos de nuestro interior y exterior: nuestras sensaciones, nuestros miedos, el sentido que damos a nuestras vidas y el mundo sobre el que nos movemos constantemente. Todo ello a través de la música.

El mago Bruno Tarnecci haciendo de las suyas en el escenario.
Sus números encajaron a la perfección con cada tema.

Una implosión del universo, soles que giran sobre otros soles y un hombre que quería hacerse tan pequeño para no ocupar un espacio en este mundo fueron algunas de las historias que Fito hilvanó sobre el escenario y que forman parte de su disco-libro debut Campo de fuerza. Acompañado por Sabogal en los coros y con un excelente marco musical, nos demostró que puede incursionar en la música con la misma fuerza y pasión que lo hizo en la pintura, hace ya muchos años.



“El Chino” no se quedó atrás y nos deleitó con algunas canciones de su segundo y más reciente álbum El Maquinista, que incluye un libro donde narra las ocho supuestas vidas de Antoine de Saint-Exupéry, autor de la obra El Principito. Estas melodías inspiraron a Fito a improvisar algunos dibujos para complementar la puesta en escena, los cuales se proyectaron en un gigantesco ecran, al fondo del escenario. Música y dibujo complementados, como una simbiosis: los mejores momentos de la noche.


Todos los temas fueron precedidos por un breve poema y acompañados por la brillante performance de la actriz Daniela Sarfati, el mago Bruno Tarnecci y la cantante Cynthia Moreno. Por otra parte, el monólogo del comediante Christian Ysla sobre un videojuego me pareció un número muy extraño, demasiado acelerado y desconectado del hilo conductor. Sin embargo, esto no evitó que muchos asistentes disfrutaran del sketch.

Elenco del espectáculo

Para cerrar con broche de oro, Espinosa y Sabogal interpretaron a dúo el tema que da nombre al espectáculo e invitaron al resto del elenco a explicar qué los convierte en inesperados seres voladores de la ciudad. Una pregunta interesante, porque la música, cuando menos lo esperamos, es capaz de elevar nuestros pies del suelo y llevarnos a descubrir detalles en nuestro mundo que no conocíamos o rememorar aspectos de nuestro interior que habíamos olvidado.

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