lunes, 22 de enero de 2018

SANTA GARCÍA EN LA CASA BAGRE: LO JUSTO Y NECESARIO

El joven músico Roberto Espinoza presentó oficialmente su disco en un sencillo recital donde escaseó el repertorio, pero sobraron las emociones.

Santa García en escena. Crédito: Paula Virreira.
Llegó enero y la agenda de conciertos en la capital empezó a llenarse de a pocos.  Obviamente no podíamos ser ajenos a estos primeros movimientos de la escena local para el nuevo año. Es así que el jueves pasado aterrizamos en la Casa Bagre del Centro de Lima para disfrutar la música de Santa García, que presentaba disco debut.

Como ya lo mencionamos, este joven cantautor es una de las promesas del folk rock más introspectivo que podemos escuchar hoy por hoy en el Perú. La participación de tres invitados, de los cuales ya habíamos escuchado en vivo a uno, y la realización en paralelo de una feria de arte y fanzines aumentaron nuestro entusiasmo previo.

Llegamos pasadas las 9 p. m. con la esperanza de que el concierto iniciara conforme al horario establecido (9:40 p. m.), o al menos con un retraso mínimo. Sin embargo, las presentaciones empezaron promediando las 10 p. m., y pedimos tomar nota de ese detalle por una consecuencia que mencionaremos más tarde.

Isabel Otoya en escena. Crédito: Paula Virreira.

Francisco Olivar se encargó de abrir la velada. Sin embargo, su acto no fue tan destacable al reducirse a un puñado de temas folk introspectivos que tanto saturan a la escena, aunque lo místico de sus letras le brinden algo más de potencial. Habrá que esperar a verlo más seguido y saber de qué será realmente capaz.

El segundo acto en salir al escenario fue la joven cantautora Isabel Otoya, a quien también escuchamos por vez primera. Con una voz melodiosa, acordes de guitarra sencillos y una lírica bien trabajada, demostró tener bastante potencial como solista. Si quieren saber más de ella, pueden seguir el trabajo de su banda Amapola.

Luego le tocó el turno a Elisa Tokeshi (Julieta Azul), otra joven compositora que está empezando a destacar en el circuito limeño y a quién ya tuvimos el gusto de escuchar en ocasiones anteriores. Nada fuera de lo común: una potencia vocal bastante destacable e historias muy íntimas que llegan a bordear lo depresivo. Si bien tuvo algunas fallas durante la presentación, fue un acto bastante redondo.

Elisa Tokeshi en escena. Crédito: Paula Virreira.

Finalmente llegó el momento de ver en escena a Santa García, cuyo verdadero nombre es Roberto Espinoza. El músico, que radica en Buenos Aires por estos días, se valió de un set corto, pero preciso, de temas que integran su disco Nueva Ola para enganchar y encandilar al público, así como alguna que otra canción adicional. Destacaron Sierra, interpretada a dúo con Tokeshi, y Miraflores, como cierre de la velada.

Y aquí es donde va la principal crítica al recital en general: lo excesivamente corto del número principal. Quizás si se hubiesen respetado más los horarios iniciales y con menos tiempo de espera entre actos, podríamos haber disfrutado al menos un par de temas adicionales no solo por parte de Espinoza, sino por cada artista.

A pesar que la feria de arte y fanzines atrajo la atención de los asistentes, el número de feriantes resultó ser demasiado escaso para lo que esperábamos de la convocatoria. En fin: sabemos que organizar este tipo de eventos no es tarea fácil, y la calidad del sonido prevaleció ante todo (otro punto a favor), así que nos damos por satisfechos. 

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